A partir de la reflexión institucional, el ISTMS se caracteriza por la vivencia de los principios cristianos entendidos como:
- Amor: Es la fuerza que nos impulsa para hacer las cosas bien, por eso es considerado un valor que tiene muy clara la diferencia entre el bien y el mal.
- Responsabilidad: es considerada un valor del ser humano, que se caracteriza por la capacidad del individuo de actuar de la manera correcta (o de acuerdo con lo esperado) y comprometerse con propósitos conjuntos
- Honestidad: Se refiere a la cualidad con la cual se designa a aquella persona natural o jurídica que se muestra, tanto en su obrar como en su manera de pensar, como justa, recta e íntegra.
- La Justicia. - La justicia es un valor que inclina a obrar y juzgar, teniendo por guía la verdad y dando a cada uno lo que le pertenece.
- Solidaridad: Sentimiento de unidad basado en metas o intereses comunes, compartir la causa del otro. Implica acompañamiento, ayuda.
- Libertad: El valor de la libertad reside en que, gracias a ella, podemos expresar nuestras ideas y opiniones en público, tener la educación que deseamos o seguir las creencias con que nos identifiquemos, por nombrar algunos ejemplos. Sin libertad, ninguna de estas cosas sería posible.
- Transparencia: Se refiere a la actitud y decisión de las personas en promover acciones para dar a conocer su conducta positiva frente a las responsabilidades; en términos de gestión pública, implica transparentar y democratizar el libre acceso a la información, acompañado de procesos técnicos para la rendición de cuentas a los usuarios y a la ciudadanía en general, consiguiendo con ello credibilidad, confianza y reconocimiento social.
Los principios del ISTMS son:
Humanista
La filosofía que practica el ISTMS es el Humanismo, el cual constituye la base de la formación integral del estudiante y el principio fundamental del quehacer institucional. El Humanismo no es una propiedad o cualidad que se presente ocasionalmente; es, en cambio, “una forma de ser” (Esquivel, 2004) que implica mirar al ser humano como eje central de los procesos e impulsar un proceso formativo continuo durante toda la vida de una persona. El Humanismo, a partir de su elemento principal, la autoconciencia, promueve el reconocimiento de valores importantes para la vida de los individuos, tanto en sociedad como consigo mismos. Así, desde esta perspectiva, se incentiva la mejora personal y conjunta. Llegar, entre otros logros, a una mejora conjunta en la educación, puede interpretarse como alcanzar una educación de calidad y nuestro Modelo Educativo Institucional concibe la calidad educativa como el acto de "formar profesionales que posean conocimientos científicos, técnicos, humanísticos, con pensamiento crítico y creativo, con capacidad resolutiva y valores, por medio de investigación, vinculación y programas educativos, profesores e instalaciones adecuadas, vinculados a satisfacer necesidades sociales y capaces de transformar sustentablemente su vida y su entorno”.
Autonomía responsable
Capacidad para regular y establecer las normas de los procedimientos administrativos, académicos y financieros con un recto criterio frente a la normativa nacional.
Participación equitativa
El ISTMS garantiza la participación equitativa de las mujeres y de los grupos históricamente excluidos en todos sus niveles e instancias, principalmente en la conformación del ÓCS asegurando la participación paritaria.
Igualdad de oportunidades
El ISTMS garantiza la igualdad de oportunidades, promueve el respeto de los valores propios de la persona, garantizando a todos los actores de la educación superior las mismas posibilidades en el acceso, permanencia, movilidad y egreso del sistema, sin discriminación de género, credo, orientación sexual, etnia, cultura, preferencia política, condición socioeconómica o discapacidad especiales.
Prácticas ambientales
Determinar buenas prácticas amigables con el medio ambiente y ser sociablemente responsable, cumpliendo con las normas nacionales y legales.
Bienestar psicológico
Capacidad para enfrentar situaciones desfavorables siendo idóneos para afrontar positivamente a los problemas permitiendo lograr un equilibrio físico, mental y emocional que nos posibilita gozar de una vida plena. Se relaciona con la habilidad de controlar el fracaso y el logro de metas.